Marbelys
Mavárez :
Ni
una gota más de soberanía
No cabe la menor duda que el caso Exxon Mobil ha generado inquietud en el pueblo.
También interés por conocer los intríngulis sobre el caso.
Hay, por cierto, muchas interrogantes que la gente se hace: ¿Cuáles
son las verdaderas causas de la acción acometida por la transnacional
petrolera Exxon Mobil? ¿Cuál es la intención de la acción? ¿Cuál
es el alcance del tan cacareado artículo 151 de la Constitución
de la República Bolivariana de Venezuela? ¿Qué está pasando
en materia petrolera en el mundo? ¿Puede una transnacional, en un tribunal
de otro país, congelar activos de otros Estado? ¿Cuáles
son las consecuencias de la nacionalización de la Faja Petrolífera
del Orinoco en el año 2007? ¿Es cierto que, generalmente, en caso
de arbitraje internacional, Venezuela pierde? ¿Qué podemos hacer?
El caso no está fácil. Explíquenme, por favor.
Bueno, en un intento
de buscar respuestas, incluso a dudas de las que no disponía,
si no que se presentan en la medida en que nos metemos de fondo en
este escabroso asunto, pude conocer algunas
cosas que, creo, muchos deben saber. En esto, insisto, no debe existir
mezquindad.
Lo primero que
debemos conocer consiste en que la actual ¿disputa?
entre el Estado venezolano y la Exxon Mobil no es un asunto de negocios.
Tampoco es un lío comercial. No. Y en esto debemos ser tajantes.
Se trata de un problema de soberanía petrolera.
Lo anterior es
nada descabellado. Es una conclusión que, modestamente,
obtengo luego de dar una revisión histórica a los mal
llamados procesos de nacionalización de la industria petrolera.
En todos, se dejó una rendija para que el poder se concentrara
en quienes detentan el poder económico transnacional. Y esto
no es un cuento ñangara. Los invito a leer al mismo Rómulo
Betancourt, Juan Pablo Pérez Alfonzo, Pedro Rodríguez
Rojas, Gastón Parra Luzardo, Domingo Alberto Rangel… Para
que no se diga luego que los incultos en estas materias somos capaces
de emitir juicios sólo por defender lo indefendible.
Todos los autores
citados, sin excepción, critican los procesos
(o intentos) de nacionalización. Y palabras más, palabras
menos, también coinciden en que los mismos estuvieron permeados
por intereses de las transnacionales del momento. Claro, la clase dirigente
venezolana de la época realizaba los pactos para legitimar un
orden de cosas que en nada nos favorecía. Todo lo contrario:
enajenaba, cedía, vendía, daba al mejor postor nuestra
(hoy) rescatada soberanía.
Lo
anterior tampoco debe ser visto como una conclusión irresponsable.
El argumento que sustenta mi tesis es el siguiente: En la Apertura
Petrolera se contemplaron, en los contratos, disposiciones en las que
el Estado cedía su soberanía en caso de arbitraje. Es
decir, las disputas debían resolverse en Tribunales internacionales. ¡Un
acto de verdadera renuncia a nuestros intereses nacionales¡
Pues bien, para
no hacer honor a la flojera, haré ahora un
pequeño esfuerzo mayéutico. En este momento me encuentro
escribiendo en la Universidad Bolivariana de Venezuela, sede Los Chaguaramos.
Estas instalaciones las conocí, al igual que la mayoría
aquí, cuando inició actividades esta Institución.
Antes era imposible entrar. Es que ni los llamados “periodistas
de la fuente” podían hacerlo ni con carnet en manos de
los grandes imperios mediáticos.
La
Casa de los Saberes nació soportada en los ahorros que obtuvo
Petróleos de Venezuela en el ejercicio fiscal 2003. Tan así es
que, tal como lo dijo recientemente el Ministro de Energía y
Petróleo y Presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, desde
el 2002 hasta la fecha hemos obtenido cua-ren-ta mil mi-llo-nes de
dó-la-res. Léase bien, por favor. Esta cantidad ha sido
invertida en educación (soy testimonio de ello, así como
todos mis estudiantes, personal administrativo que aquí labora
y, desde luego, las comunidades), en salud … en las misiones
pues, tal como lo ha afirmado el propio ministro Ramírez.
Lo
cierto es que retrocediendo un poco en los lugares de la historia,
en el año 2006, de 33 convenios operativos 30 pasaron a constituirse
en empresas mixtas. Esto también les causó un profundo
dolor a las transnacionales del petróleo. Y no podemos dejar
de mencionar otra acción –o decisión- de verdadera
soberanía: El 27 de febrero del año 2007, mediante el
decreto 5200, el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela,
Hugo Chávez Frías, decretó la nacionalización
de la Faja Petrolífera del Orinoco. Las transnacionales que
estaban en la Faja aceptaron los términos y leyes de Venezuela,
salvo dos: Conoco Phillips y Exxon Mobil.
Y como nada es
casualidad. Allí está el meollo. Y la
razón de la acción que interpuso Exxon Mobil. No caigamos
en desinformaciones. Señores, conocimiento es poder. ¡Ni
una gota más de soberanía¡
Marbelys
Mavárez es Periodista, Trabajadora Social y Profesora
de la Universidad Bolivariana de Venezuela. (marbemavarez@yahoo.es). Los
puntos de vista expresados no necesariamente son los de Petroleumworld.
Nota
del Editor:Este comentario fue originalmente publicado por Aporrea.org,
el 27 de febrero del 2008. Reproducimos el mismo en beneficio de
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28 02 08
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