Llámese
Ganancia Súbita o Ganancia Excesiva--¿Cómo
se Calcula?
Es
interesante que la “ganancia súbita” en ingles
se llama “windfall” y en ese idioma la impresión
que crea es de algo de buena fortuna como las manzanas que caen a
la tierra por la fuerza del viento. Es decir, se destaca lo fortuito
más bien que lo súbito para aplicar el llamado “windfall
tax” al aumento en las ganancias que nadie pudo prever.
Leí una declaración de un vocero del gobierno que
aseguraba que el impuesto sobre la ganancia súbita era justo
porque afectaba igual a PDVSA que a sus socios en las empresas mixtas.
Pero este argumento carece de validez ya que el aumento en el ISLR,
en el caso de PDVSA, forma parte de la participación de la
Nación porque el impuesto adicional va directamente al fisco
venezolano.
Pero es muy diferente para los socios de PDVSA puesto que para ellos
el ISLR es un costo. El aumento en el ISLR reduce la ganancia de
la empresa mixta y, por ende, los dividendos que pueden pagarse a
los socios.
Un
sencillo ejemplo muestra el efecto para la Nación y para
los socios en las empresas mixtas.
Empresa Mixta
Cifras en millones de US$
| Ingreso
antes de regalías e ISLR |
10.000 |
10.000 |
| Regalías
* |
4.000 |
4.000 |
| Ganancia antes del ISLR |
6.000 |
6.000 |
| Impuesto sobre la renta normal* |
3.000 |
3.000 |
| ISLR sobre la ganancia excesiva* |
- |
1.000 |
| Ganancia neta |
3.000 |
2.000 |
| Ganancia 60% PDVSA* |
1.800 |
1.200 |
| Ganancia 40% Socios |
1.200 |
800 |
| Participación de la Nación* |
8.800 |
9.200 |
Se
ve que la Nación se beneficia solo con los $400 millones
que los socios de PDVSA dejan de ganar. Los otros $600 millones son
solo una transferencia de un bolsillo a otro porque PDVSA contribuye
con el 60% del impuesto adicional. Pero esto reduce su ganancia neta
por igual monto--de $1.800 a $1.200 millones. Espero que el gobierno
se haya dado cuenta de este detalle--el único beneficio adicional
para la Nación es el aportado por los socios de PDVSA.
De
las empresas mixtas en la Faja del Orinoco, PDVSA no tiene socios
en Petro-anzoategui, Total y Statoil
tiene 40% de Petro-cedeño,
Chevron tiene 30% de Petro-piar y BP tiene 16,6% de Petro-monagas.
Por lo tanto, PDVSA tiene un 78% en total de las cuatro empresas.
Esto quiere decir que, del impuesto sobre la ganancia excesiva, solo
el 22% aportado por los socios de PDVSA es un beneficio adicional
para la Nación. El 78% que aporta PDVSA es solo una transferencia
de un bolsillo a otro--aumenta el ISLR pero reduce la ganancia neta.
No
estoy en contra del impuesto sobre la ganancia súbita
en principio pero, en la práctica causa muchos problemas.
Por cierto, voy a utilizar el término “ganancia excesiva” que
me parece mas apropiado que “ganancia súbita” porque
no es tanto la rapidez de la subida sino la cuantía de la
subida que llama la atención de las autoridades. Los argumentos,
a favor y en contra, han sido repetidos en la prensa en muchas ocasiones:
1) A
favor. a) Parte de la ganancia actual es fortuita ya que ha
emanado del aumento de los precios en el mercado y esto no tiene
nada que ver con los esfuerzos y la eficiencia de las empresas. b)
El rendimiento sobre el capital invertido ha crecido a un nivel que
las mismas empresas no esperaban lograr.
2) En
contra. a) ¿Cómo se determina si una empresa
ha hecho una ganancia excesiva? b) ¿Cuál es la referencia
de partida que se usa para calcular el monto de la ganancia excesiva?
c) Es discriminatorio si no se aplica la misma regla a otras industrias
básicas--el carbón, el hierro, el aluminio, etc--y
a otras actividades como la banca, los seguros y los servicios financieros.
d) Los precios están altos en este momento, pero pueden bajar
subitamente también. e) Las empresas petroleras necesitan
altas ganancias porque cada día cuesta mas descubrir y desarrollar
nuevos campos de petróleo para reemplazar los que se agotan.
El
lector se dará cuenta que hay unos cuantos puntos en contra.
Esto indica que no es tan sencilla la aplicación de un impuesto
sobre la ganancia excesiva como muchas personas creen. Primero, a
las empresas no les gusta porque no saben de antemano cual va a ser
su tasa efectiva del ISLR--deben apartar una suma desconocida para
pagar el ISLR adicional. Segundo, ya que no se sabe si habrá o
no una ganancia excesiva, lo más práctico es esperar
el fin del ejercicio contable para determinar su cuantía y
así aplicar el ISLR que ha sido acordado.
La
verdad es que un impuesto sobre la ganancia excesiva no incentiva
y más bien actúa como un freno para la inversión
en Venezuela. Por eso hay que pesar la ventaja de cobrar más
ISLR con la desventaja de ahuyentar a los inversionistas. Petrobras
ha demostrado que las petroleras tienen otras alternativas para la
inversión. Se puede desplumar la gallina que pone los huevos
de oro pero no hay que matarla.
No
quisiera estar en el lugar del Presidente de la Comisión
de Finanzas, Ricardo Sanguino, y sus colegas. Estos tienen la difícil
tarea de definir qué es una ganancia excesiva y cómo
se calcula. Luego deben decidir cómo se pecha esa ganancia--con
una sola tasa aplicable al total, o en capas con tasas progresivas
o regresivas.
El último trabajo de la Comisión de Finanzas, que
fue sobre la capitalización inadecuada, produjo el Articulo
118 de la Ley del Impuesto sobre la Renta que fue muy mal concebido
y resultó un fracaso. Lo comenté en un escrito intitulado “SENIAT
introduce un impuesto voluntario” puesto que las empresas con
un préstamo de su Casa Matriz sencillamente lo convirtieron
en un préstamo de la banca.
Pensando
sobre la diferencia de enfoque entre Venezuela y, por ejemplo,
los países de la Unión Europea en cuanto a los reglamentos
fiscales, me di cuenta que la diferencia principal es que Venezuela
ve a las empresas como enemigos que deben ser vencidos, mientras
que la Unión Europea los considera aliados cuya cooperación
se desea. La diferencia es que Venezuela les impone las reglas a
las empresas, mientras que la Unión Europea las consulta con
las empresas. Por supuesto, el gobierno tiene la última palabra
pero, en el proceso de consulta, se eliminan asperezas y cosas imprácticas
y se produce un documento que las dos partes pueden aceptar.
Encontrar
una definición de la ganancia excesiva que sea
justa para todas las empresas, de tamaños diferentes y con
resultados financieros muy distintos, no es nada fácil. Pero,
señores de la Comisión de Finanzas, ¿por qué no
prueban a ver si la consulta con las empresas afectadas produce buenos
resultados? De todos modos, les deseo suerte en su desafiante tarea.
Oliver
L Campbell, MBA, DipM, FCCA, ACMA, MCIM nació en El Callao,Venezuela
en 1931, donde su padre trabajaba en la industria aurífera.
Comenzó a trabajar en Shell de Venezuela en el año
1953, y después de una larga carrera en la industria, ocupo
la responsabilidad de Coordinador de Finanzas de PDVSA. Los puntos
de vista expresados no necesariamente son los de Petroleumworld.
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11 03 08
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