Oliver
L Campbell:
Petrobrás
pierde interés en la Faja del Orinoco
Me sorprendió la noticia que leí en Petroleumworld del
21 de diciembre que Petrobras iba a reducir su participación del
40 al 10 por ciento en la empresa mixta con PDVSA para desarrollar el
campo Carabobo I de la Faja del Orinoco. Si hay tanto interés
por parte de otras empresas petroleras para invertir en la Faja, ¿por
qué Petrobras rechaza en gran parte esa oportunidad?
No dispongo de cifras ciertas pero
me puse a sacar cuentas utilizando cifras estimadas que, si no son
muy exactas, indican que Petrobras podría
ganar en el orden de $17,50 por barril con el precio actual de unos $75,00
por barril. Inclusive, podría ganar un poco mas porque el estimado
del costo de producción y de mejoramiento de $15 por barril, que
incluye la depreciación, a lo mejor es un poco alto. Si el precio
cayera a unos $60,00 por barril, la ganancia de Petrobras bajaría
a alrededor de $12,50 por barril.
Precio
por barril de un crudo mejorado
hasta 16º API |
$75,00
|
$60,00
|
| Menos costo
de producción |
-5,00 |
-5,00 |
| Menos costo de mejoramiento |
-10,00 |
-10,00 |
| Sub-total |
60,00 |
45,00 |
| Menos regalía |
-25,00 |
-20,00 |
| Ganancia antes de ISLR |
35,00 |
25,00 |
| Impuesto sobre la renta |
-17,50 |
-12,50 |
| Ganancia neta para Petrobras |
$17,50 |
$12,50 |
Si Petrobras enviara el crudo a Pernambuco
para refinar, el valor agregado, después de deducir el flete y el costo de refinación, debería
dar por lo menos $10 por barril. Es decir, el negocio integrado de producción,
mejoramiento y refinación luce bastante rentable. Entonces, ¿por
qué Petrobras no quiere seguir adelante con la inversión
del 40 por ciento? Debe haber una explicación racional.
Creo que es consecuencia de lo que
los economistas llaman el “costo
de oportunidad,” o sea, la mejor alternativa a la inversión
en la Faja. Si la planta de mejoramiento cuesta $2.500 millones, a Petrobras
le tocaría contribuir $1.000 millones, pero la empresa puede usar
esa suma para otro proyecto. Me parece que se invertirá en Brasil
puesto que, para desarrollar los yacimientos recientemente descubiertos
costa afuera de Brasil, se necesitarán grandes inversiones. Pero--y
esto es lo importante--al producir el crudo, la regalía y el impuesto
sobre la renta se quedan en Brasil y no en Venezuela.
En una empresa estatal como Petrobras,
toda la diferencia entre los ingresos y los gastos le corresponde al
Estado. Ya que el crudo que encontraron
es liviano, el precio actual es de unos $90 por barril. Por ser costa
afuera y en aguas profundas, asumamos un costo de producción bastante
alto de $20 por barril y todavía le queda un margen de $70 por
barril para el Estado.
Si hay escasez de fondos para hacer
las dos cosas, no es de sorprender que Petrobrás prefiera invertir en Brasil antes que en Venezuela.
La regla es muy sencilla--cuando un país tiene petróleo,
la empresa estatal debe producir ese petróleo con prioridad al
petróleo en otros países. Por eso, si PDVSA forma una empresa
mixta con Bolivia o Ecuador para producir petróleo en esos países,
lo hace con fines políticos, ya que no tiene sentido comercial.
Lo único que le queda a PDVSA es la ganancia por barril--la regalía
y el impuesto sobre la renta se quedan en esos países.
Tomando los ejemplos arriba, se ve
a continuación que la participación
del gobierno con producción en Venezuela es de $60,00 o $45,00
por barril. En cambio, con condiciones similares en Bolivia o Ecuador,
la participación sería solo de $17,50 o $12,50. Esto no
es una crítica pues si el gobierno venezolano quiere ser altruista
y actuar como un buen vecino, es su prerrogativa. Lo único que
quiero destacar es que el costo es bastante alto.
| |
Precio
$75 |
Precio
$60 |
| Regalía |
25,00 |
20,00 |
| Impuesto
sobre la renta |
17,50 |
12,50 |
| Ganancia
neta de PDVSA |
17,50 |
12,50 |
| Participación
del gobierno venezolano |
$60,00 |
$45,00 |
La
inversión de PDVSA en la refinería de Pernambuco es
cuestionable porque el valor agregado de la refinación estará sujeto
al impuesto sobre la renta en Brasil.
Lo ideal habría sido construir una refinería con capacidad
de conversión profunda en Venezuela para refinar el crudo mejorado.
Hay una provisión en el presupuesto capital de 2007 para la refinación
de $3.356 millones, aunque es por verse si esa cantidad se invirtió.
También hacen faltan mas plantas de mejoramiento para el crudo
adicional que pronto se producirá en la Faja. Todavía hay
tiempo, pero PDVSA tiene la mala costumbre de aplazar las decisiones
vitales. Esta procrastinación de poner en marcha la construcción
de las plantas mejoradoras y de las refinerías--que están
en el presupuesto--es una lamentable falta operacional.
Hasta hace un año, Brasil no contaba con suficiente petróleo
indígena para el consumo interno y era conveniente que Petrobras
lo buscara en otros países. Aunque siga con este proceder, me
imagino que ahora pondrá más énfasis en aumentar
la producción nacional. La situación de Venezuela es muy
distinta, pues tiene tanto petróleo que PDVSA no necesita buscarlo
afuera.
Por razones estratégicas, como en el caso de CITGO, a veces es
necesario invertir en refinerías en el exterior. ¿Pero
por qué pagar impuesto sobre la renta--y regalía también
en el caso de producción--a un país extranjero cuando no
hay necesidad?
Si PDVSA está corta de fondos para invertir, como se sospecha,
lo más sensato y rentable es invertirlos en la producción
y refinación en Venezuela.