Venezuela

 

Bolivia

Inglés

Perú

Trinidad
&
Caribbean




 



 

 

Comentario Editorial/Opinión

 

 

Arnoldo J. Gabaldon: Buscar el sucesor

 

Pocos días antes del referéndum para ratificar la reforma
constitucional, el presidente Chávez declaró que si el No ganaba había que
empezar a buscar su sucesor.

Esta opinión, que ni él se la creía, pues estaba convencido de su victoria
electoral, adquiere ahora un significado muy especial.

Mas, no vayamos a equivocar la verdadera trascendencia de su planteamiento.
Por supuesto que hay que empezar a buscar su sucesor, ya que éste es un
mandato de la opinión publica que rechazó mayoritariamente, el 02/12, la
reelección presidencial indefinida. Ésta será tarea tanto del oficialismo
como de la oposición, pendiente para el 2009, cuando habrá oportunidad de
convocar un referéndum revocatorio, o en último caso para el 2012, cuando
debe concluir ineludiblemente su periodo presidencial.

Buscar el sucesor significa desde ahora estudiar cómo vamos a ponerle
término a la Asamblea Nacional, poder que ha perdido totalmente su valor
político y moral. Ésta ha de ser una asignatura pendiente para los que
estamos interesados en encarrilar la situación venezolana por una senda
verdaderamente democrática. Ante este objetivo, la sustitución de la AN
tiene carácter absolutamente prioritario. La revocatoria del mandato de sus
integrantes el año próximo es un camino legal a la vuelta de la esquina,
pero su renuncia masiva inducida por una intensa presión popular, ahora,
podría ahorrarle al país caminos más tortuosos de cambio.

Otro tanto puede decirse del Tribunal Supremo y del Consejo Nacional
Electoral. El primero de estos poderes no tiene en el presente ninguna
credibilidad, por lo legal y políticamente sesgadas de sus sentencias. En
cuanto al CNE, su actuación ha sido una vez más en los últimos tiempos
parcializada y subalterna del Ejecutivo. Esto tampoco es aceptable en una
democracia decente.

Pero buscar el sucesor debemos verlo como un proceso de mucho mayor alcance
y complejidad que la mera identificación de un líder carismático para
conducir el país. Lo que ha pasado en Venezuela a partir de 1998 ha sido
extremadamente grave. Se han vulnerado muy seriamente la institucionalidad,
el aparato productivo y el tejido social y se le ha ocasionado al país un
profundo retroceso político, que sólo el tiempo dirá si es reversible.

Cambiar el presente estado de cosas por otro más auspicioso para las
generaciones futuras exige en primer lugar bosquejar, aunque sea con rasgos
gruesos, un modelo de democracia deseable para las mayorías nacionales.
Sabemos que ese modelo ha de priorizar los aspectos sociales, ya que lo que
se busca es progreso humano con mayor equidad y en definitiva la elevación
de la calidad de vida de los venezolanos. Posiblemente éste ha sido el único
de los mensajes valederos que puede persistir de los actuales conductores
del país, pero que ha tratado de instrumentarse en una forma engañosa y
chambona, buscando más perpetuarse en el poder por una vía autoritaria que
la redención de los pobres.

Los otros aspectos del proceso mencionado son el fortalecimiento de la
unidad de las fuerzas opositoras, de manera de poder lograr los apoyos
sociales indispensables para hacer más orgánicos y contundentes sus
planteamientos, y, por supuesto, elevar el nivel organizacional de los
partidos e instituciones de la sociedad civil para darles mayor eficiencia
en la consecución de sus objetivos.

Mientras tanto, no hay que darle tregua al contrincante, hay que mantener
una crítica pertinaz sobre su desempeño económico, la inflación, el
desabastecimiento, la inseguridad y la ineficiencia de los servicios
públicos, entre otros múltiples aspectos en que el Gobierno falla en forma
muy ostensible. En esta acción tendremos de nuestro lado a los diablos del
chavismo que ya han empezado a soliviantarse.

Administrar la victoria del 02/12 comprende éstas y muchas otras iniciativas
inteligentes que deben ser objeto de un debate genuinamente participativo.
Vayamos, pues, adelante con las banderas y reglas de la democracia, a
sustituir, una a una, las instituciones que dejaron de cumplir las funciones
que les asigna la Constitución.


Arnoldo J. Gabaldon es ingeniero, M.S, profesor universitario, fue Ministro de Obras Públicas del 74 - 77 y Ministro del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables. 77 - 79. Los puntos de vista expresados no necesariamente son los de Petroleumworld.

Nota del Editor: Este comentario fue originalmente publicado por EL NACIONAL - Lunes 17 de Diciembre de 2007 Nación/13. Reproducimos el mismo en beneficio de los lectores. Petroleumworld no se hace responsable por los juicios de valor emitidos por esta publicacion, por sus colaboradores y columnistas de opinión y análisis.

Petroleumworld no se hace responsable por los juicios de valor emitidos por esta publicacion, por sus colaboradores y columnistas de opinión y análisis.

Petroleumworld alienta a las personas a reproducir, reimprimir, y divulgar a través de los medios audiovisuales e Internet, los comentarios editoriales y de opinión de Petroleumworld, siempre y cuando esa reproducción identifique, a el autor, y la fuente original, http://www.petroleumworld.com y se haga dentro de el uso normal (fair use) de la doctrina de la sección 107 de la Ley de derechos de autor de los Estados Unidos de Norteamérica (US Copyright).

Internet Web links hacia http://www.petroleumworld.com.ve son apreciadas.

 

Petroleumworld.com.ve 18 12 06

Copyright ©2006 Arnoldo J. Gabaldon. Todos los Derechos Reservados.


 

 

Envie esa nota a un amigo

Sus comentarios son importantes para nosotros!

Invitamos a todos los lectores a enviarnos sus comentarios
y opiniones sobre este artículo.


Escriba a editor@petroleumworld.com

 

Pregunas o sugerencias, escriba a :
editor@petroleumworld.com


Se ve mejor con IE 5.01+
Windows NT 4.0, '95, '98 and ME +/ 800x600 pixels

TOP

Contacto: editor@petroleumworld.com/Teléfonos:(58 412) 996 3730 or 952 5301
www.petroleumworld.com/:
Editor -Director: Elio Ohep

Productor: Elio Ohep
Contacto:
editor@petroleumworld.com
Information legal.
Copyrigth© 2002, Elio Ohep.- Todos los derechos de autor reservados