Comentario
Editorial/Opinión
VenEconomía:
Ni la sombra de lo que antes fue
Es
harto conocido que la “nueva” PDVSA no es ni la sombra
de lo que antes fue. Sus males están a la vista: a) Merma
en la capacidad de producción; b) falta de mantenimiento,
deterioro del medio ambiente de trabajo e impericia técnica
que ha llevado a la multiplicación de accidentes en refinerías
y oleoductos y a la pérdida de vidas de trabajadores; y
c) ausencia de seguridad jurídica e irrespeto a los convenios
establecidos con las empresas nacionales y extranjeras.
Entidades independientes como la OPEP y la Agencia Internacional
de Energía, ubican la producción entre 600.000 y
700.000 barriles diarios por debajo de los 3,3 millones de barriles
diarios que alega alegremente PDVSA; y casi un millón de
barriles por debajo de lo que se producía en 1998.
Esta caída se debe a dos factores: la falta de inversión
y la falta de personal técnicamente calificado. Y en los
dos la responsabilidad recae en el actual gobierno.
Es el gobierno de Chávez el que suspendió el Plan
de Inversión de la vieja PDVSA que proyectaba llegar a
5,0 millones de barriles diarios en el año 2005. El gobierno
ahora admite que la producción de las 32 contratistas está
por el orden de los 461.000 b/d, y no en los 510.000 b/d que habían
sido presupuestados para el año 2005. Esta caída
se debe a los recortes en la inversión que PDVSA impuso
hace un año. Después de todo, sin inversión
es imposible mantener la producción.
Es también el gobierno de Chávez quien en el año
2003 botó a más de 20.000 profesionales altamente
calificados y especializados por razones meramente políticas,
y los reemplazó por personal que sólo exhibía
como credencial su adhesión al régimen. Irónicamente
ahora es la propia PDVSA quien reconoce la carencia de personal
calificado, y anuncia que buscará en universidades a los
más de 5.000 ingenieros indispensables para que la industria
acometa su plan de inversiones. Pero el punto está en que
a los recién egresados les faltarían 20 años
de experiencia para estar a la altura del reto que se les plantea.
Lo más lamentable es que la soberbia del gobierno le lleva
a seguir presionando y coaccionando a las empresas contratistas
para aceptar los cambios de reglas de juego a expensas de la desinversión.
Y, peor aún, esa misma prepotencia también le impide
tenderle un puente a los miles de profesionales que desincorporó
injustamente, a costa de la destrucción de la industria
que una vez fue orgullo de los venezolanos.
VenEconomía
es una empresa dedicada desde 1982 al estudio y análisis
del acontecer nacional, es hoy día la principal casa editora
de publicaciones especializadas en el ámbito de los negocios
en Venezuela. Los puntos de vista expresados no necesariamente
son los de Petroleumworld.
Nota
del Editor: Este comentario fue originalmente publicado por VenEconomía
el 12 de Diciembre del 2005. Petroleumworld no se hace responsable
por los juicios de valor emitidos por esta publicacion, por sus
colaboradores y columnistas de opinión y análisis.
Petroleumworld
alienta a las personas a reproducir, reimprimir, y divulgar a
través de los medios audiovisuales e Internet, los comentarios
editoriales y de opinión de Petroleumworld, siempre y cuando
esa reproducción identifique a la fuente original, http://www.petroleumworld.com
y se haga dentro de el uso normal (fairuse) de la doctrina de
la sección 107 de la Ley de derechos de autor de los Estados
Unidos de Norteamérica (US Copyright)
Internet Web
links hacia http://www.petroleumworld.com.ve son apreciadas.
Petroleumworld.com
Venezuela 13 12 05
Copyright ©2005 VenEconomía, Todos los derechos reservados
Envie
esa nota a un amigo