Comentario
Editorial/Opinión
Alberto
Méndez Arocha :
Orden en la pea ( revolucionaria)
Primero está la cuestión del cooperativismo, trabajadores
sustituyendo al patrono, trabajo mata capital. No problem. Excepto
cuando las cooperativas (sin factibilidad económica) se
coman los créditos y quiebren.
Después
viene la cuestión de la cogestión, con dos vertientes.
En las empresas del Estado, tipo Alcasa y Cadafe, los trabajadores
quieren ponerle la mano a las empresas, para su propio beneficio,
en contra de accionistas y los gerentes profesionales, es la lucha
por el valor agregado, se entiende pero no se comparte. Medio
problem.
Lo otro es
la administración de las empresas quebradas para reactivarlas,
ya sea por esquemas cooperativos mixtos (antigua Venepal) o por
esquemas de cogestión (manteniendo representantes del capital).
Requiere un apalancamiento financiero no siempre justificado,
porque por alguna razón (costos o mercados) fracasaron
las empresas. Sí problem. Es el esquema de mantener el
empleo usando empresas que dan pérdidas, extraña
solución. Y finalmente ha llegado el último alarido
del socialismo XXI (¿primitivismo XIX?), nada menos bajo
el eslogan o estereotipo denominado de la ”producción
social” – que pasamos a comentar .
Llama la atención el uso del término, aparentemente
rescatado de los padres fundadores: nada menos que del camarada
Engels en su “Del socialismo utópico al socialismo
científico (III)” cuando dice:
“La contradicción entre la producción social
y la apropiación capitalista se manifiesta como antagonismo
entre el proletariado y la burguesía…” (tremendos
asesores tiene mi comandante!!) – entendiendo por producción
social la producida individualmente por el propio trabajador.
O sea que
se trata, otra vez, de la pugna entre capital y trabajo por repartirse
el botín de la empresa, un problema decimonónico
donde la mayor falla es que no figuran los consumidores (en tal
repartición) por ningún lado, como criticamos a
Dieterich en su momento .
Ahora bien,
el hilo conductor de los asesores de la revolución parece
ser hasta ahora, basicamente, el incremento de la remuneración
del trabajo (por intermedio de las cooperativas y la cogestión
de empresas privadas quebradas o de empresas públicas en
vias de quebrar) – mientras que la producción social
es un camino nuevo y todavía mas extraño, porque
según lo anunciado por MIBAM/CVG se trata de entregar graciosamente
activos a cooperativas para su explotación en mercados
cautivos.
De este modo
se les obsequia a los cooperativistas (o a las empresas de producción
social) la depreciación y ganancias de las instalaciones
(¿e insumos?) a cambio de descuentos en los precios de
entrega de los productos, o de una porción de los mismos
con fines benéficos. ¡ Ay mis reales Engels!!
Faltaría
conocer los niveles de sueldos y salarios aplicados y los resultados
de contabilidad de estas nuevas empresas sociales, y de como queda
la repartición del botín en estas peculiares condiciones,
entre el capital de todos los venezolanos obsequiado, y quienes
serían final y fatalmente los nuevos privilegiados. No
sería malo que la producción social venga aparejada
de su buena contabilidad social y su respectiva contraloría
social, para evitar cualquier demagogia o populismo sociales
Alberto
Méndez Arocha,
Individuo de Número de la Academia de la Ingeniería
y Habitat - ANIH, Sillón I. Los puntos de vista expresados
no necesariamente son los de Petroleumworld.
Nota del Editor:
Petroleumworld alienta a las personas a reproducir, reimprimir,
y divulgar a través de los medios audiovisuales e Internet,
los comentarios editoriales y de opinión de Petroleumworld,
siempre y cuando esa reproducción identifique a la fuente
original, http://www.petroleumworld.com y se haga dentro de el
uso normal (fairuse) de la doctrina de la sección 107 de
la Ley de derechos de autor de los Estados Unidos de Norteamérica
(US Copyright)
Internet Web
links hacia http://www.petroleumworld.com.ve son apreciadas.
Petroleumworld 20 10 05
Copyright
© Alberto Méndez Arocha, Todos los derechos reservados
Envie esa nota a un amigo